lunes, 26 de junio de 2017

Maudie, el color de la vida


Cuenta Maudie la historia de una mujer maltratada, marginada, excluida, especialmente en su juventud y primera madurez. Padece una forma de artrosis prematura que la va dejando progresivamente incapacitada para llevar una vida normal. Sin embargo, esta vida suya es, y acabará siéndolo aún más, extraordinaria. Maudie se basa en hechos reales. 

Maudie es pintora y, aún más, una persona que trata de llevar una vida digna en medio de tanto inconveniente. Sin embargo, y lo digo ya, las mayores trabas no están en su artrosis sino en la respuesta mezquina de los que la rodean, empezando por su propia familia y siguiendo por el marido que le ha tocado en suerte, aunque su relación con él va transformándose según avanza la película. Sin embargo, como decía, todo va cambiando lentamente, y aunque del final nos podemos hacer una idea, lo que hace buena esta obra de arte, además de la historia que cuenta, es la prodigiosa interpretación de la actriz que encarna a Maudie, Sally Hawkins. Si van a ver la película encontrarán a la verdadera Maudie justo antes del final del visionado. Y ahí es cuando nos damos cuenta de que la recreación de Sally Hawkins es de apoteosis.

Me resultó curioso observar que mis compañeros del pase de prensa alabaran la película sin mencionar las lágrimas que derramaron mientras la veían. Estando en la sala escuché algún que otro sollozo, además del mío. Pudorosos que somos.

sábado, 24 de junio de 2017

Pilares de la sociedad



El poderoso, el discapacitado, el manso y el libertino.

Son cuatro condiciones que todos llevamos en nuestro interior. También lo están en las dinámicas sociales, de tal manera que esta cuadruple tipología es posible encontrárnosla en lo público y en lo privado, en el exterior y en el interior. Estas cuatro condiciones pueden estar más o menos despiertas (o más o menos dormidas) en una proporción que es diferente en cada persona. Hay quien tiene más pronunciado el poderío, o la discapacidad, o la mansedumbre, o el espíritu libertario.

• Poderoso es quien ha alcanzado el dominio de sí mismo y de sus circunstancias. Son personas que pueden hacer lo que quieran, puesto que su voluntad está alineada con la fuerza de la vida. El poderoso no tiene por qué hacer esfuerzos. Sin embargo, es posible un aspecto perverso en el que puede caer, y cae, deviene de la tentación de condicionar o intervenir en las conductas de los demás. En este sentido, el poderoso querrá que su poder sea reconocido y alabado por los demás. Sin embargo, este hecho puede suponer el fin del poder del poderoso, una contradicción. Ello nos lleva a pensar en que hay poderosos avaros y fraudulentos, presentando rasgos que son más propios del libertino o del discapacitado.

• Discapacitados lo somos todos. La muestra es que necesitamos unos de otros. La compañía, si es buena, apacigua las congojas del discapacitado. Discapacitado es, por ejemplo, el enfermo, puesto que necesita cuidados médicos y afectivos. El médico también puede ser un discapacitado, en la medida en que necesitará de otro médico cuando sufra de algún problema de salud. Si nos fijamos bien, la mayoría de las profesiones que prestan servicios a la comunidad ofrecen paliativos a los discapacitados. Por ejemplo, además de los médicos, los abogados, que median para que un conflicto que afecta a discapacitados (cualquier persona que tenga un conflicto con otra y que requiera de asistencia legal). La mayoría de profesiones relacionadas con el sector servicios tienen relación con la ayuda a personas que están discapacitadas para resolver un determinado problema. Únicamente un discapacitado puede ayudar a otro. Incluso los hay que tienen cualidades sanadoras para los demás (excepto para sí mismos).

• El perfil del manso se complementa con el del discapacitado, del mismo modo que el del libertino se complementa con el del poderoso. El manso lo somos todos en alguna proporción. El sistema social en el que vivimos necesita de un nivel de mansedumbre en el que sostenerse. Sin mansedumbre, la pirámide social no podría funcionar y se desmoronaría. 
El manso apoya al poderoso y espera de él que le brinde protección. Cuando los mansos reclaman sus derechos no lo hacen para dejar de ser mansos, sino para serlo con dignidad y coberturas sociales que garanticen la seguridad que el manso necesita para poder seguir siendo manso y no caer en la discapacidad.
El manso no quiere encarnar forma alguna de autoridad o notoriedad, de ahí que sea el atributo mayoritario entre los humanos. El manso prefiere que la autoridad o la notoriedad la encarnen otros. Lo prefiere porque así se evita responsabilizarse de sí mismo. Sin embargo, puede haber algún manso que aspire a dejar de serlo y se convierta en candidato a dictador o salvador de los demás.

• El libertino es vital y creativo. No soporta las restricciones y es capaz de ganar y perder mucho dinero. Es un emprendedor que necesita horizontes de libertad. La fuerza de su creatividad es su principal motivo de vida. Por otro lado, es hipersocial y promiscuo, aunque también puede ser gregario. Puede tener algo de psicópata, en el sentido de no atascarse en emociones que lo lleven a sentirse dependiente de los demás.
El libertino vive en una vorágine de creatividad, ideas y contactos sociales. Es inquieto y le interesa más la libertad que el poder. Sin embargo, para garantizar dicha libertad habrá un momento en que necesitará protegerla a través del poder. Y aquí es cuando vemos que el libertino preferirá relacionarse con personas de su propia casta o de una casta superior. En este sentido, podrá optar por pertenecer a una logia.
Hay dos tipos de libertinos: uno es más social y el otro, más ermitaño. En el primer caso, el libertino buscará al poderoso para que lo apoye y actúe como mecenas. Este tipo de libertino es muy frecuente en el mundo de los negocios. El otro tipo, por contra, prefiere la soledad y es socialmente inadaptado. En este caso la deriva de su comportamiento puede llevarlo a formas de mansedumbre hiperactivas o a formas más propias de un discapacitado.
El libertino es infiel y leal al mismo tiempo.

Estos cuatro tipos, si observamos bien entre los comportamientos sociales, constituyen los pilares de la sociedad. Si uno de los cuatro falla, los otros tres caerán en picado.

jueves, 15 de junio de 2017

Cannabis Indica y el grado 11 de Libra

Cannabis Indica y el grado 11 de Libra.

La persona cuyo perfil se corresponde con Cannabis Indica es profundamente pasiva. Con ello quiero decir que es posible que no lo parezca. Más bien puede parecer presta, atenta y considerada. Ello puede querer decir que Cannabis Indica tiende a sentirse mejor cuando está acompañada que cuando está sola. Se ordena con la compañía y se desordena sin ella. De este modo, se genera un doble comportamiento: mientras aparece equilibrado, cuando son los demás los que proponen un orden, por dentro hay en realidad una pasividad caótica que va siempre con el individuo. Cuando está solo durante demasiado tiempo, Cannabis Indica se descuida de sí, se abandona, se deprime y deja de atender necesidades cotidianas. Así, pues, el drama de Cannabis Indica se cultiva en soledad. Es decir, necesita de la soledad para conectarse con algo que las relaciones ordinarias no permiten. Podemos deducir que el drama Cannabis Indica surge desde la soledad. Por tanto, pues, es la soledad la que ayuda a amplificar los estados internos. Sin embargo, el drama tiene otra vertiente: que por miedo a la soledad se vincule uno a compañías poco edificantes. Cannabis Indica necesita de una compañía exquisita, en donde no haya fricciones, ni desacuerdos, ni exclusiones, ni violencia, ni egoísmo.

Así, pues, estamos hablando de alguien que se contagia fácilmente del ambiente. Es por eso que debe ser de calidad, pues, de lo contrario, derivaría en soledad y autodestrucción. Cannabis Indica refleja la necesidad de vivir en un entorno de paz. Sin embargo, para llegar a ello, como acabo de indicar, sea necesario estar a solas antes que vivir mal acompañado.

Cannabis Indica, por otro lado, es incapaz de plantear conflictos a los demás. Este hecho puede llevarle a vivir emociones insanas, cosa obvia cuando la compañía también lo es, creando sin querer otro conflicto. En cambio, cuando la compañía es armoniosa, la persona se siente feliz e, incluso, acrítica y moralmente amorfa. Por tanto, la soledad es auxilio, medicina y, por qué no decirlo,  espejo de la realidad emocional.

Resulta curioso observar que Cannabis Indica cuida mejor de sus intereses cuando está acompañado que cuando está solo. Sin embargo, para llegar a que este punto es necesario haber pasado por soledades y malas compañías. Entonces, pues, la soledad bien vivida es la consecuencia de un trabajo interior. Lo contrario de este trabajo sería estar pendiente de relaciones que no aportan nada y quitan mucho.

Por otro lado, Cannabis Indica responde más a un perfil de seguidor que al de líder. Sin embargo, y precisamente por eso, puede proyectar sobre otras personas la responsabilidad de dar la cara, lo cual es como decir que preferirá que las decisiones delicadas las tomen otros (incluso las que atañen al propio camino).

Cannabis Indica parece fiel, aunque lo es más por pasividad que por lealtad. Se deja atropellar, y no es porque sea pacifista. Por la misma razón, abomina de enfrentarse a sus propios derechos, pues no soporta pedir o rogar, pues la parece que eso es de víctimas. Es decir, Cannabis Indica prefiere anularse si ello le garantiza la paz. Sin embargo, ello es imposible a través de esta vía. Y es a partir de este punto que puede aparecer la crueldad expresada fríamente.

Una forma de evasión propia de Cannabis Indica es a través de la belleza, el arte, el pensamiento abstracto o las sensaciones. Por otro lado, y muy en línea de lo indicado anteriormente, suele postergar la solución ante situaciones delicadas, especialmente si afectan a la convivencia. En este caso, Cannabis Indica preferirá desaparecer, ocultarse o evitar la situación que el problema le produce.

La pasividad característica tiene, no obstante, un reverso: la hiperactividad interior. En efecto, Cannabis Indica sufre por dentro cuando a un conflicto no se le aplica una solución, y así es como vive en un bucle creado por ella misma. Sin embargo, esta actitud es inconsciente, como también lo son el despiste o falso olvido, que son formas de evasión mental.

La tendencia inconsciente a caer en estados caóticos lleva a la persona a buscar el orden en los demás. Y cuando no lo encuentra en relaciones íntimas o de amistad, lo buscará participando en causas sociales, políticas o religiosas. Cannabis Indica tiene un comportamiento ordenado cuando está en grupo; en cambio, su mundo interno se vuelve caótico cuando se aísla. Aún con ello, los aprendizajes más positivos surgen de saber vivir en soledad, cuando no hay mejor compañía, y saber escoger con quién se quiere estar.

A menudo puede ocurrir que este lado caótico, tan temido conscientemente como buscado inconscientemente, lleve a la persona a imponerse un orden rígido o estricto. Por ejemplo, obedeciendo normas. Aún con ello, sigue siendo igualmente empática y temerosa de perderse en el desorden. Este temor puede derivar en crueldad o en tiranía social, especialmente en el caso de personas Cannabis Indica que han optado por dedicarse a la defensa de altas causas. Es posible que esta defensa sirva como excusa para exigir a los demás lo que hasta entonces uno no era capaz de pedir. Cannabis Indica puede ser cruel incluso siendo mártir. Ser mártir es una forma de ser verdugo.

La moralidad de Cannabis Indica tiende al comunitarismo. Hay, pues, una gran conciencia social. Prefiere obtener legitimidad a través de acciones y sentimientos compartidos. En cambio, actuar individualmente le resulta impropio.  Lo ideal, no obstante, es aceptar la propia individualidad como fuente de autoridad.

Otro detalle interesante: los Cannabis Indica son personas que llevan dentro de sí un estigma inconsciente que les hace sentirse culpables. Esta culpabilidad inconsciente es el origen de la pasividad y de la sumisión. Por tanto, pues, Cannabis Indica viene a pagar karma a través de la lealtad al grupo.

Para el tratamiento del asma, tan relacionado con la culpa y el miedo a la exclusión, el homeopático Cannabis Indica puede resultar de gran interés.

El grado 11 de Libra.

El don más preciado relacionado con este grado es la capacidad para detectar la autenticidad en los actos, emociones y relaciones humanas. O dicho de otro modo: Cannabis Indica conoce la verdadera realidad de los afectos ajenos. Por esa misma razón tiene intuición, capacidad contemplativa, mediumnidad, e incluso videncia.

Por otro lado, Cannabis Indica puede ser muy fanático, especialmente cuando ha encontrado una causa espiritual o transpersonal. Recordemos que está adopción le sirve para superar la tendencia al caos y al desorden interno.

El ideal relacionado con este grado y con la esencia de Cannabis Indica es que el comportamiento de las personas sea bondadoso, sin hipocresía, claro y respetuoso, honesto y fiel. Sin embargo, este ideal puede estar tapando anhelos y ambiciones más egoístas que no se atreve uno a reconocer. Esta ambivalencia es justo lo que da de comer al drama relacionado con este rubro. Es por eso que, cuando esta persona descubre que sus ambiciones son más poderosas que la utopía de bondad, se vuelve fanática y tiránica con quienes no son espiritualmente ambiciosos. Es decir, Cannabis Indica responde a dos tipos de comportamiento: el bondadoso pasivo o el activista reformador mesiánico. Y hasta es posible que el lado dogmático y fundamentalista encuentre su razón en una tendencia primigenia a dejarse atropellar por los demás.

Cannabis Indica tiene miedo a la locura, al aislamiento, a la exclusión, a la violencia, al desorden existencial, a la pérdida de referentes, a naufragar en la vida. Es debido a este miedo que se deja atropellar. Y preferirá estar rodeado de personas fiables y económicamente autosuficientes, cosa que asociará a la necesidad de orden y estabilidad

domingo, 11 de junio de 2017

El deseo parásito

¿Se puede renunciar al deseo si con ello favorecemos la realización del anhelo primordial?
¿Hay deseos que parasitan la posibilidad de saber qué es lo que uno quiere hacer en la vida?


Por cierto: ¿se heredan los deseos? ¿se transfieren de una persona a otra, o de una generación a la siguiente?
¿Y qué me dicen de los propósitos personales: se heredan o se engendran?
Si los deseos se heredan, ¿se heredan también las frustraciones?


Un deseo parásito es como un vampiro que estuviera absorbiendo la sangre de la persona deseante. Digamos que las personas llevamos dentro de nosotros un anhelo. Este anhelo puede tener alguna forma, alguna directriz, alguna vocación. Por ejemplo: anhelo de realización laboral, profesional, afectivo, de profundizar en las propias capacidades, de saber, de comunicar, de vencer un obstáculo, de prosperidad, de conocimiento; o de un mero dejar pasar el tiempo, viendo que la vida pone difícil la satisfacción y la felicidad. En este sentido, vale la pena decir que junto al anhelo legítimo hay deseos vampiros que revolotean a su alrededor, dispuestos a vivir de la sangre de la persona.

Llegados a este punto, contemplemos la posibilidad de que el anhelo y los deseos revoloteantes permanezcan indistinguibles en cada persona. Ello conllevará que cada uno de nosotros debería hacer el ejercicio de comprobar si está obedeciendo más al anhelo que a los deseos (o viceversa). Puede ocurrir que una determinada persona esté alineada con un propósito y haya hecho un voto de realización, lo cual comportará que una clarificación interna ha sido hecha. Es decir, la persona (cualquiera de nosotros) deberá cuestionar si sus acciones van dirigidas a la realización (del anhelo) o a la especulación revoloteante (generada por los propios deseos).

Sin embargo, en la mayoría de nosotros el anhelo es indistinguible de los deseos. Cada cual sabrá si en su vida predomina el anhelo esencial o la especulatividad de los deseos. Hay personas en las que el deseo es como una pequeña vesícula que va supurando, lo cual deja posibilidad de que quede vacía y así pueda contemplarse el propio anhelo en su justa proporción. En cambio, hay personas en las cuales el anhelo está tan desplazado o tergiversado por sus deseos que éstos toman el mando de su psique, de sus emociones y de sus actitudes. Estas personas viven presas de la no realización del anhelo primigenio, que es como decir que viven prisioneras de la especulatividad de sus deseos.

Un caso extremo vendría cuando el deseo y la especulación capturan la atención de la persona (mucho más que su propio anhelo primordial). En estos casos cabe la posibilidad de que el deseo derive en una enfermedad. Es decir, si una persona quita sus deseos y se queda con el propósito de realización del anhelo es muy posible que su acción se quede en nada y entre en pánico. O si lo prefieren, la persona no puede vivir sin deseos -es incapaz de renunciar a ellos-, aunque ello le lleve a una vida especulativa y sin realización coherente, con todo el peligro que comporta.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Comanchería



Un western crepuscular, Comanchería. Podría ser una obra más del género, y en cierto modo lo es, pues reúne todo lo que suele haber en un western. El asunto es que está bien explicada, bien narrada, con un ritmo acogedor, etcétera. En ciertos aspectos, me recordó a Slow West, de hace pocos años, con Michael Fassbender como protagonista. O algunas de las que en los últimos años ha rodado Clint Eastwood. En Comanchería el centro de atracción lo ocupa Jeff Bridges. Sin él, sería otra cosa. 

Se agradece que las pocas escenas sanguinolentas no hayan sido aprovechadas por las técnicas de HD para ponernos la víscera en los morros del cinevisionario. También resultan de lo más interesantes los pintorescos diálogos, especialmente los que ponen a hablar al personaje de Jeff Bridges con su compañero policía. Bueno, lo de pintorescos es por ponerle una palabra a la cosa. En realidad, es un repertorio de la mentalidad carca o xenofóbica por parte del protagonista.
Una curiosidad: de la película me ha interesado un detalle que veo que se repite recientemente en otras obras. Las historias no acaban, o acaban con un final abierto. Es decir, no proponen una solución a un dilema o nudo sino que dejan la incógnita en el aire. ¿Será ello una señal del mundo en el que vivimos, un mundo líquido o volátil, en perpetuo proceso, incierto y sin soluciones definitivas?


Mientras entre nosotros hay quien se pregunta cuándo saldremos de la crisis, cuándo dejará de haber corrupción, cómo viviremos cuando la Seguridad Social haya sido desmantelada... al mismo tiempo, vemos que estos finales peliculares nos vienen a decir que no hay solución, que lo único que mantiene la lógica del funcionamiento del mundo es la continuidad de los procesos.

domingo, 28 de mayo de 2017

PP o la Procrastinación Política


En los círculos astrológicos mucho se ha hablado de la relación entre la cuadratura formada por Urano y Plutón y la crisis financiera y política surgida de unos años a esta parte. Sin embargo, se ha hablado poco de la actual cuadratura entre Saturno y Quirón, todo un hueso duro de roer, y más aún tratando de interpretarla en el ámbito de la astrología mundana.

Quirón, entre otras cosas, tiene que ver con los políticos. O más precisamente, con una tipología de políticos surgida a partir de los años 60. En un artículo publicado en este blog indiqué que el liderazgo político lleva muerto desde esa década. Lo tienen aquí: La decapitación del líder.
Saturno tiene que ver con lo crónico, con lo que deja huella, con lo que se hace notar, con los límites y los inconvenientes, con la estructura social y con todo aquello que le da forma.

El aspecto más frecuente entre políticos es el que vincula a Saturno y a Quirón. Por tanto, pues, una cuadratura como la actual está señalando directamente a los políticos (en el ámbito de la astrología mundana). Esta cuadratura está asociada a un no poder, o la impotencia, especialmente cuando al político se le acusa de ineficiente, mientras éste trata de proyectar una imagen de credibilidad, poder y de utilidad para el ciudadano. Ante situaciones en las que la falta de liderazgo se hace obvia, los políticos tratan de mostrar una imagen que no concuerda y que acaba resultando patética. 
Con una cuadratura entre Saturno y Quirón, vemos que a los políticos se les dispara una fobia que les impide actuar audazmente, y más cuando la situación social es de urgencia. O, si mucho me apuran, si intenta actuar audazmente es más que posible que le intenten cortar la cabeza, tal y como comenté en ese artículo sobre la decapitación. 
El político tiene atadas las manos. Ello pone en evidencia que cuanta más necesaria es la acción política, más menguadas son las capacidades de los políticos. De hecho, el aspecto entre Saturno y Quirón es el de los grandes procrastinadores.

Esta cuadratura forma parte del ciclo iniciado en 1966, que es cuando se produjo la conjunción entre Saturno y Quirón. La siguiente conjunción será en el año 2028.
Un acontecimiento que puede ayudarnos a poner luz sobre este aspecto es la publicación en 1966 (el año de la conjunción) del libro de Philip K. Dick "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", en el que se trataba de la robotización, que, por cierto, ahora está muy de actualidad (en coincidencia con la cuadratura). Ello nos ayuda a ver que la velocidad de los acontecimientos desafía la capacidad de los políticos para gestionarlo.

Además, durante estos días tenemos que a esa cuadratura hay que añadirle la posición de Marte, que está formando aspecto fuerte a Quirón y a Saturno. Será un momento para contemplar y aprender de las actitudes de impotencia o inmobilistas que podamos percibir en nuestro entorno. La procrastinación en acción.

jueves, 25 de mayo de 2017

No sé decir adiós

Trata de la historia de un hombre en su decrepitud. Lo vemos ahí con sus hijas. El guión podría parecer simple y previsible, y lo es en cierto modo. Sin embargo, es un texto que es la antesala del oro que luego vemos en pantalla. Ahí está Juan Diego, apoteósico. Y la no menos apoteósica Nathalie Poza.

Me recordó No sé decir adiós a Solas, la película de Benito Zambrano que ha dejado huella perdurable.
Otra joya es el trabajo del director, Lino Escalera, y más siendo su primer largometraje.

La volveré a ver. Y con esto lo digo todo.

lunes, 22 de mayo de 2017

Catalunya en Comú 22/5/2017


Trataré brevemente acerca de la fundación de un partido político y de la importancia de ponerle un nombre u otro. En este caso me referirá al partido apoyado por Ada Colau, la actual alcaldesa de Barcelona. Dicho sea de paso, encuentro en el perfil astrológico de Ada Colau todos los indicios para pensar que será la futura presidenta de la República.

Vamos por partes. El partido del que hablamos tenía puesto un nombre provisional, Un País en Comú. Fue bautizado (aunque sin nombre definitivo) el 8 de abril de 2017. Vemos, por ejemplo, que tiene el Sol en el grado 17 de Aries. Pues bien, a día de hoy -22 de mayo-, esta misma mañana, a eso de las 12 hrs, ha sido escogido como nombre definitivo el de Catalunya en Comú. El otro nombre en liza era En Comú Podem, que no ha prosperado.

Que haya sido hoy el día acordado para ponerle el nombre definitivo tiene su qué: la Luna está transitando a tocar del grado en el que estaba el Sol el día de la primigenia fundación. 

Y otra cosa más: la fuerza del nombre y el destino (de una persona, de un negocio o de un partido político). 
De los dos nombres que había como candidatos a nombrar el nuevo partido, he aquí la gematría respectiva:

Catalunya en Comú: grado 10 de Aries.
En Comú Podem: grado 0 de Piscis.

Resulta curioso que el tránsito lunar de hoy, además de coincidir con el Sol de la organización, aspecte a tocar de conjunción con el nombre que hoy ha sido escogido.

Por otro lado, el nombre que ha decaído, más afín con el sector cercano a Podemos, estaba en resonancia con el 0 de Piscis. Este signo es poco claro ideológicamente. De haber sido escogido este nombre, hubiera aportado la ambigüedad pisciana correspondiente a la organización. En cambio, al haber escogido un nombre que resuena en Aries, y más todavía teniendo ahí el Sol fundacional de origen, ello quiere decir que el nuevo partido va a ser totalmente soberano en sus decisiones y muy proactivo en su forma de actuar.

Bon vent i barca nova !!

Nota: quien desee calcular online la gematria, puede hacerlo a través de la web Astrospica.

viernes, 19 de mayo de 2017

Catalunya 1/10/2017


Llevo tiempo siguiendo y anticipando el ritmo del proceso soberanista en Catalunya. Pues bien, ante la noticia de que el día fijado para el referéndum podría ser el próximo día 1 de octubre, he izado la carta del momento de apertura de los colegios electorales. Luego les comento al respecto.

Lo que he venido diciendo, en pocas palabras: la independencia de Catalunya es posible entre el 2017 y el 2020, con preferencia por cuanto más cerca esté del 2020. Lo que quiero decir con ello es que lo que ocurra fuera de estas fechas resultaría desfavorable. Por lo tanto, podemos decir que a partir del día 1 de octubre, con independencia del resultado concreto del referéndum, entraremos en lo que será verdaderamente el proceso hacia la independencia de Catalunya. Lo que llevamos vivido hasta ahora es en realidad un pre-proceso. 

También vengo diciendo que el grado 21 de Libra contiene un designio que está muy relacionado con el destino de Catalunya. La palabra "Catalunya" tiene su gematría, que se corresponde justamente con ese grado. Podemos deducir que cuando un planeta transite por ese grado actuará como ayuda. Como, por ejemplo, el actual tránsito de Júpiter, que entre movimientos directos y retrógrado tocará ese grado por tercera vez y última el 26 de agosto (¡¡ atención a esta fecha !!). Por eso es tan importante lo que acontezca este año.

En relación a la carta correspondiente al 1 de octubre, vemos que nos ofrece como ascendente del momento de apertura de los colegios electorales el mencionado grado 21 de Libra. ¡¡ Cuando lo vi me tuve que pellizcar !!
Además, Júpiter está en casa 1, que es la casa que representa los intereses de la institución convocante (la Generalitat de Catalunya). El veredicto a secas que se puede deducir es que el transcurso de la jornada, incluyendo el resultado, es favorable para los convocantes. Habrá, sin embargo, quien piense que si este referéndum no se celebra sin haberlo pactado con el Estado español, de poco puede servir a efectos legales, lo cual puede ser cierto. Sin embargo, vivimos en un momento excepcional en la historia de Catalunya, de España y de Europa (y del mundo entero). Con ello quiero decir que vamos a presenciar muchas sorpresas, especialmente en lo referido a soluciones. Por otro lado, la consulta celebrada en el 9N generó un efecto que no será el mismo que el que vaya a traer el referéndum del 1 de octubre. Antes de octubre, no obstante, vamos a ir asistiendo a un desfile de contingencias que darán lugar a que lo que ocurra el 1 de octubre sea muy distinto de lo que ocurrió en el 9N.

El periodo que abarca desde el 24 de junio hasta el 18 de julio va a ser de una gran tensión. Dicho sea de paso, cada vez que Marte transita por signos cardinales, como es el caso, el proceso experimenta un cambio en el modo con el que se percibe el horizonte y, por tanto, la relación con lo adverso y con lo favorable. Es decir: habiendo pasado este periodo de tiempo, a partir del 18 de julio -y aún más, el 26 de agosto (¡¡ atención a esta fecha !!) -, veremos como se ponen encima de la mesa nuevos recursos, informaciones o actitudes que darán lugar a que el 1 de octubre no sea un calco del 9N y pueda dar lugar a una nueva era.

lunes, 15 de mayo de 2017

El porvenir de una entelequia

Cuando el Imperio inglés dio por finalizada su etapa colonial inventó, mediante astuta lectura de los hechos pasados, presentes y futuros, la Commonwealth, que ha resultado ser la perpetuación de aquel espíritu dominante, eso sí, adaptada a los tiempos que fueron viniendo. Muy diferente, pues, de lo acontecido en los estertores del Imperio español, en 1898. Pocos años más tarde, Unamuno, allá por 1909, nombra la Hispanidad -concepto desarrollado posteriormente por Ramiro de Maeztu-, que es como la Commonwealth pero en vacío. Es decir, el Imperio inglés aún existe (bajo otra forma), mientras que el Imperio español, definitivamente no (ni con otra forma, excepto que consideremos a Catalunya como colonia).

El Imperio inglés diseñó a su medida la Commonwealth. Y el Imperio español, en cambio, se conformó con elaborar un constructo nostálgico que le sirviera para tapar la decadencia. Y aquí estamos, con esa cosa que sigue y sigue.

Que nadie se engañe, pues España ha ido perdiendo toda la relevancia, tanto de puertas afuera como de puertas adentro. La última tapadera en caer es la que concierne a la relación entre Catalunya y España. Sin embargo, el discurso patriotero sigue y sigue, solo que agazapado tras un lenguaje jurídico que es pura paja. Es decir, se pertrechan en la Constitución los mismos que hace decenios habían tomado las armas y las banderas dispuestos a todo. Los mismos que, para tapar sus vergüenzas, utilizaron el concepto unamuniano.

El otro elemento que quería poner sobre la mesa, para relacionarlo con todo lo anterior, es el modelo económico español. Como es bien sabido, España entró en el capitalismo y en la industrialización en 1959, con el plan de estabilización. Sin embargo, al llegar a los años 80, ya con los gobiernos de Felipe González, el ministro Carlos Solchaga y su equipo diseñaron un futuro para España que la dejaría convertida en un país para el turismo, el jolgorio, el ocio y la diversión. Ello supuso el fin de buena parte de la industria y de la agricultura. El porvenir de la entelequia ha expirado... y nosotros con estos pelos. Ah, y sin referéndum. Es decir, una situación que nunca se explicó a los españoles y, por lo tanto, sin oportunidad para que el pueblo pudiera participar en tan determinante decisión.

Lo curioso es que Franco sí que convocó un referéndum para la independencia de Guinea. Más curioso aún es que se celebrara (o se proclamara) el 12 de octubre de 1968. Qué cosas, ¿no?

¿Se imaginan que durante este 2017 se proclamara otra independencia, pongamos que entre el 11 de septiembre y el 12 de octubre? Yo creo que será entre el 2017 y el 2020, como he venido augurando desde hace tiempo.

Como cierre de este artículo les diré que hay un ciclo de 61 años que afecta a España, además de aquel otro de 39 años, del cual escribí hace tiempo, y que sirvió de punto de arranque para todo lo que he ido escribiendo al respecto.
Pues bien, el ciclo de 61 años me lleva a relacionar el 2020 con 1959. Ya saben, 1959 y aquel plan de estabilización que dejaría a España que no la iba a reconocer ni la madre que la parió. Bueno, esto último es un decir, porque las esencias castellanas no se pierden. Y si tiramos 61 años para atrás, desde 1959, nos vamos a 1837: primera guerra carlista, la puesta en marcha de una constitución liberal y la recientísima desamortización de Mendizabal . Y todo fue un fracaso.
Es decir, 61 años de un evento a otro y a otro (hasta desembocar en el 2020).
El factor común que subyace en estos años (1837, 1959 y 2020 es algo así como: España intenta abrirse al mundo por obligación. O, si prefieren, España se abre al mundo cuando aspira a ser un imperio. Si no aspira a nada, a España le cuesta abrirse.

Otra más: si restamos 61 años a 1837 nos vamos a 1776. En ese año Adam Weishaupt funda la sociedad secreta de los Iluminati. Los Iluminati pueden relacionarse con el Club Bildelberg. El Club Bildelberg fue auspiciado por Estados Unidos para mantener Europa bajo control y a su servicio. Y ahora, con el Brexit, se consumará la intención de Estados Unidos de llevar a la Unión Europea a su deconstrucción. La crisis de Europa, unida a la de España, hará que muchos asuntos locales (el proceso en Catalunya, por ejemplo) se pongan definitivamente encima de la mesa.

La otra guinda, relacionada con 1776, es que Luis XVI hizo una donación que determinó el desarrollo final de la guerra independencia de Estados Unidos. De hecho, fue su gran patrocinador. Otra paradoja, como ven, muy relacionada con esa relación entre Estados Unidos y Europa. O, lo que es lo mismo, entre Francia e Inglaterra.

viernes, 5 de mayo de 2017

Capitalismo y Modelos Cósmicos

Economía, Sociedad y Modelos Cósmicos.

La economía, la sociedad y el capitalismo siguen modelos cósmicos. Por otro lado, el marco mental colectivo lo lleva de fábrica. Es decir, los ciclos cósmicos, el pensamiento humano y los sucesos de todo tipo parecen estar modelados por principios comunes.

Por ejemplo, de unos años a esta parte estamos asistiendo a una revisión crítica del legado de Darwin. El llamado darwinismo social sostiene que el fundamento teórico relativo a la evolución de las especies está el gen del capitalismo. El modelo basado en estar compitiendo unos contra otros es justamente lo que se critica. Los intérpretes críticos de lo indicado por Darwin sostienen que la economía y la política, y las relaciones que se derivan de ellas, están infectadas por el paradigma de la competencia (y no sólo entre especies, sino dentro de cada una de ellas, refiriéndose a la humana). Según dicen, esta teoría serviría como justificación del neoliberalismo. De ello habla Máximo Sandín en este enlace: Desmontando a Darwin.

A parte de ello, tenemos también algunos conceptos relacionados con la física cuántica que se pueden aplicar al modelo surgido con la globalización y su efecto más obvio: la deslocalización y la libre circulación de capitales. Así vemos, por ejemplo, que un mismo dinero puede estar aquí y allá a la vez.

O la Teoría del Caos, según la cual el batir de las alas de una mariposa puede remover el aire hasta generar un tornado. Para la economía de hoy, una quiebra en un banco de un país puede provocar un terremoto financiero global.

Y también podríamos ver que la teoría del Big Bang se percibe en el modelo expansionista que es propio del sistema capitalista. Lo vemos, por ejemplo, en el proceso imparable generado por las sucesivas revoluciones industriales, que partieron de una zona geográfica hasta colonizar todo el planeta.

A la conclusión a la que llego es que no podemos cambiar el mundo sin que haya un cambio en el modelo con el que lo percibimos.

miércoles, 12 de abril de 2017

La chica desconocida

La chica desconocida es una película de los hermanos Dardenne. Me ha resultado interesante por varias razones: por la dirección, tan fiel a un estilo y a un modo de abordar asuntos emocionales; por la actriz protagonista, Adèle Haenel, descomunal en su papel; por la inteligencia de los Dardenne, tan sutil como árida y brillante al mismo tiempo.

En este caso, tanto como en Dos días, una noche, con una Marion Cotillard igualmente descomunal en su interpretación, los hermanos Dardenne nos acercan a un sentimiento, le ponen una lupa y nos muestran todo un desarrollo. Tienen a bien los Dardenne en no plantear hipótesis remotas acerca del por qué las personas vivimos las emociones de la manera que lo hacemos. Es decir, son anti-psicoanalíticos. Sólo ponen la atención en emociones presentes.

En el caso de La chica desconocida, además, tenemos un elemento de valor añadido en el mismo título. Voy por partes:

La chica desconocida cuenta la historia de una mujer que pide auxilio en un consultorio médico. Como el consultorio ya ha cerrado al público, la mujer no insiste y los médicos que se hallan en el interior no son conscientes de lo que pasa. Y lo que pasa es que la mujer que pedía ayuda estaba siendo perseguida. Luego vemos que muere a manos de quienes la perseguían. Así, pues, una chica desconocida que pide ayuda, por un lado, y la actitud posteriormente auto-culposa por parte de la mujer médica. Sin embargo, toda la acción orbita alrededor de la forma de ser de la médica. Es un retrato a fondo de la empatía, de la compasión, de la culpa y del no ser nada en la vida. Es decir, alguien que es para los demás pero no para sí misma. Y en este sentido, podríamos decir que la mujer desconocida es la médica. La médica, encarnada en una actuación descomunal por Adèle Haenel, es desnudada por la mirada de los Dardenne. Sin embargo, como he indicado anteriormente, no nos plantean de dónde viene esta forma de ser, tan culposa y tan predispuesta a autoanularse. Nos dicen que lo que hay es lo que hay, y que las personas somos como somos. Así de sencillo y así de profundo.