jueves, 19 de enero de 2017

El populismo y los astrólogos

Esto que escribo también me lo digo a mi mismo, reconociendo, pues, que no voy a ser todo lo neutral que quisiera. El asunto gira en torno a una pregunta: ¿por qué los astrólogos hacemos predicciones en público? O mejor aún: ¿qué sentido tiene hacer predicciones en relación a temas sobre los cuales el ciudadano normal no tiene posibilidad alguna de intervenir? Pongo el caso de las recientes elecciones en Estados Unidos. Teníamos a dos candidatos, que suscitaban simpatías y antipatías muy claras. Muchos astrólogos predijeron el triunfo de Hillary. Una minoría, en cambio, acertó apostando por el triunfo de Trump. Llegados a este punto, me pregunto si el astrólogo tiene alguna ideología o prejuicio que le haga predecir según su gusto y no en base al uso científico y neutral de las técnicas que maneja. Ser neutral ante un candidato que nos resulta antipático (o lo contrario, muy simpático) es bien difícil. Sin embargo, hay quien lo hizo muy bien. A parte de este detalle, sigo preguntándome lo siguiente: Si lo importante es hacer una prospectiva sobre el futuro, que de eso va la práctica astrológica, para poder enfocarnos mejor desde el momento presente, ¿qué sentido tiene predecir el nombre del candidato ganador y nada más? Sería más interesante hacer una prospectiva sobre cómo van a ser las políticas a ciertos años vista, más allá de si el candidato vencedor es uno u otro. Si el candidato a presidente es una pieza más del engranaje, ¿qué sentido tiene predecir si va a ganar a o b?; ¿o es que la predicción forma parte del show permanente?. ¿No sería más interesante salir de la dinámica "este" o "aquel"? Como ven, el astrólogo cae en lo mismo de lo que nos quejamos en relación al sensacionalismo propio que los medios de comunicación fomentan. 

Entiendo que ser populista o sensacionalista puede ayudar a vender el producto más fácilmente -aunque tengo serias dudas acerca de este tipo de marketing-. A partir de este punto, tendríamos otra cuestión dolorosa que a continuación expongo. Me referiré a las aspiraciones que algunos astrólogos se plantean en torno al reconocimiento académico de la astrología. Llevo en el asunto desde los años 80 y es una constante que se repite. Y creo que tal reconocimiento no es posible. Ahora lo expongo:

El marco mental de nuestro mundo sostiene que el individuo crea su propia vida. Por lo tanto, nada que hablar de influencias astrales. Vivimos en un mundo especulativo concurrido por políticos, economistas, psicólogos, sociólogos, predicadores, coaches y demás practicantes de la autoayuda. De este mundo especulativo muchos profesionales viven. Si lo astrológico tuviera prestigio y reconocimiento, ello entraría en contradicción con dicho marco mental.
El coaching, por poner un ejemplo, es muy claro: el individuo es y vive así por obra y gracia suya. Es decir, la responsabilidad de cada cual es lo que determina el resultado de nuestras acciones. De tal manera que si un proceso de coaching fracasa es debido a una falta de implicación por parte del cliente. En la astrología sucede lo contrario, especialmente si hay predicciones encima de la mesa. En cambio, en la astrología psicológica el mensaje es muy parecido al del coaching: cada uno es influido por el cielo y es responsable de lo que haga con dicha influencia.

Sobre temas económicos hay economistas que tienen en cuenta los ciclos astrológicos. Con un ojo miran la marcha de la economía y con el otro, las posiciones astrales. Ninguno de ellos reconocerá que está usando la astrología. Con la de prejuicios que hay flotando en el aire no sería interesante proclamarlo abiertamente, so pena de ser excomulgado públicamente. ¿Se imaginan qué podría pasar si un economista (o un historiador, o un médico, o un sociólogo, o un politólogo, o un filósofo) dijeran a las claras que hace uso del conocimiento astrológico? Se les echaría el establishment encima.

El uso populista por parte de los astrólogos, de haber alguna esperanza de reconocimiento de la astrología, cierra todas las puertas

Por este lado lo tenemos crudo, queridos astrólogos (especialmente aquellos que aspiran al reconocimiento universitario de la astrología).
Además, al establishment universitario no le interesa reconocer la astrología, ni aunque se demostrara que puede ser una ciencia. La razón de ello es que la incertidumbre vende mucho. Y si la astrología nos ayuda a ver más allá de la incertidumbre, no conviene que sea aceptada. Las razones ya están expuestas: la incertidumbre permite especular sin fin. El mundo de las finanzas vive de la incertidumbre, y los políticos, y aquellos y los otros. A nadie le interesa el reconocimiento de la astrología. Y no les interesa porque el interés prioritario es fomentar la ignorancia, la especulación, la incertidumbre.

martes, 17 de enero de 2017

Sidney. Hard Eight

Sidney es una película estrenada en los años 90. Es de los primeros trabajos de Paul Thomas Anderson, director que luego lo fue de Magnolia, The Master o There Will Be Blood (aquí titulada Pozos de Ambición). Vistas ellas, y alguna otra más, me declaro admirador de la forma y contenidos del cine de Paul Thomas Anderson. Veo en él a un cirujano que pone al descubierto los males de la sociedad, los prejuicios y las mezquindades. También, la ambición y lo que sus personajes están dispuestos a hacer por ella. La realización del sueño a toda costa, con lo que de peligroso que tiene eso. La avaricia, la lujuria, la gula y la ira. Y no solo eso, pues no denuncia, sino que muestra de forma equilibrada el funcionamiento de los humanos. Digamos que Paul Thomas Anderson no quiere que sintamos rabia al ver los comportamientos de sus personajes. Lo que pretende es que los veamos para poder aprender de ello. Ahí está la grandeza del cine: poder aprender de lo que la historia nos cuenta.

En concreto, Sidney es una parábola. Narra la historia de un hombre cuyo pasado no nos es revelado más que al final. Su presencia primera nos muestra un encuentro entre este hombre y otro ante la puerta de un supermercado. Ahí vemos a un humano abandonado (el personaje que encarna John C. Reilly) y el hombre que puede sacarlo adelante (el tal Sydney, interpretado por Philip Baker Hall). Estas dos personas tienen un pasado común, de ahí la parábola, que necesitan cerrar (aunque sólo es una de ellas la que sabe de qué va ese cierre). La historia nos cuenta, muy medidamente, las claves que luego nos darán a entender la acción de ese destino. Sydney es un hombre hermético, que guarda un secreto, el cual es revelado ya muy avanzada la película. El ritmo es magistral. La intuición y la inteligencia de Paul Thomas Anderson son verdaderamente brillantes.
El final de la película es hitchcockiano. Aunque es posible que toda ella lo sea.

Toni Erdmann

Los brotes de surrealismo de Toni Erdmann, una película alemana que trata de la relación entre un padre y su hija. Un asunto serio tratado con un sentido del humor que a veces se desborda de lo que la historia cuenta.

Toni Erdmann es el título de una película alemana (a punto de estreno). Toni Erdmann también es el pseudónimo que el protagonista de la película utiliza para poder formar parte de la vida de su hija. Empezaremos por el principio.
Toni Erdmann trata de la relación entre un hombre mayor y su hija. La historia comienza dando a conocer que nuestro protagonista recién ha dejado atrás un episodio difícil en su vida. Pronto vemos que las mentes y los corazones de padre e hija están muy alejados unos de otros. Él es un hombre intentando aproximarse a su hija. La hija, en cambio, está muy concernida en su trabajo. Ella es ambiciosa, aunque parece vivir en falso. Sin embargo, aun siendo el asunto cosa seria, Toni Erdmann tiene mucho de surrealista. Y lo es por las características del protagonista: el padre que busca a hija es un personaje de vuelta de muchas cosas, y sin prejuicios; incluso capaz de disfrazarse para poder estar más cerca de su hija, adoptando el ficticio nombre de Toni Erdmann. La hija, en cambio, quiere mejorar y aceptar retos que su profesión le demanda. 

Podríamos entender que Toni Erdmann trata de la diferencia mental y sentimental entre una generación (la del padre) y la siguiente (la de la hija). Sin embargo, también trata de las diferencias de clase social, encarnadas en otros personajes. Por tanto, tiene la película intención de mostrar aspectos igualmente importantes en la relación entre humanos, no sólo los que conciernen directamente a padre y a hija. Ambición no falta en el equipo que ha hecho posible Toni Erdmann. Más bien, y así lo sentí, sobra excesiva proliferación de detalles, que no añaden sino que quitan a la película la agilidad que podría tener. Es decir, con media hora menos la película hubiera subido de nivel de calidad. Se enzarza con cosas sobre las cuales acaba no profundizando. 

Lo mejor es la actuación de hija y padre, especialmente de él. También, el sentido del humor que rezuma la obra. Así, pues, estamos ante un asunto muy serio, que es tratado de forma surrealista y con mucho sentido del humor.

martes, 10 de enero de 2017

2008-2017: Perversiones del discurso

Yendo unos pocos años hacia atrás, en el 2008, nos encontramos con el inicio de la crisis. Veíamos la caída de Bernie Madoff, de Lehman brothers... a partir de ahí una bola empezó a rodar de arriba abajo. La corrupción del sistema se extendió ante nosotros como si hubiera caído de golpe de un agujero celeste.

Al poco de iniciarse la crisis apareció por televisión Juan Carlos I diciendo que todo era cosa de los mercados. Me pregunté yo entonces: ¿qué función ejercen las instituciones de los países cuando los mercados han adquirido tanto poder? Bien, el caso es que nadie, y hablo de los políticos, ha desmentido al monarca. Sin embargo, hay un acuerdo para seguir haciendo ver que los políticos y las instituciones públicas siguen teniendo poder. En pocas palabras: el mismo discurso que afirma que los mercados tienen el poder, también afirma que las instituciones pueden hacer algo que restituya el poder cedido a los mercados. Así, pues, ¿cómo hacerlo, si los mercados se han adueñado de la economía de los países?


El poder de los mercados y la debilidad de las instituciones: ¿cómo se puede volver a poner la pasta dental dentro del tubo, una vez apretado y sacada la pasta?

El discurso de estos hechos nos lleva a pensar que un gobierno mundial puede ser la vía a través de la cual contener y capturar lo cedido a los mercados. O al menos eso es lo que se nos cuenta. La pregunta, pues: ¿será la solución un gobierno mundial, que pueda poner la pasta, desparramada a favor de los mercados, dentro del tubo? ¿o será que la crisis es la excusa perfecta para la instauración de un único poder global?


Por cierto, el 2008 suma 1, al igual que el 2017. Y el 1999, que también sumaba 1, fue el año en el que se derogó la Ley Glass-Steagall. De aquellos polvos, estos lodos.

Hace un tiempo publiqué un artículo sobre este tema, por si lo quieren revisar: Astrología y corrupción.

Así, pues, el 2017 se nos presenta con estas credenciales.

Para finalizar, les adjunto un video relativo a una conferencia de Arcadi Oliveras en el que explica cómo los gobiernos no pueden, o no quieren, regular el poder de los especuladores. Presten atención a partir del minuto 21. Habla del episodio protagonizado por George Soros en relación a la libra esterlina. Llama la atención la respuesta de los gobiernos: no hacer nada al respecto, todo y que el principal protagonista ya había advertido de este hecho (la especulación y la falta de regulación).

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Staphysagria y el grado 6 de Leo

Staphysagria y el grado 6 de Leo.

Conlleva Staphysagria una sensación de injusticia y de falta de reconocimiento, que aún es más dolorosa cuando ocurre en el entorno más íntimo. La persona siente que no se la toma en serio. Por otro lado, hay una fuerte sensación de vacío y de ansiedad, como si a la persona le faltara algo para encontrarse completa. Esta ausencia le quita poder, energía y credibilidad. Y además, le resulta torturante. Para compensar este hecho, la sensación de injusticia y la falta de reconocimiento, la persona opta por la dispersión de intereses. Podríamos decir que la aversión al vacío la lleva a compensar esta sensación con preocupaciones nimias o mediante una multiplicidad de actividades poco o nada enriquecedoras o improductivas. Es decir, Staphysagria puede habilitar lo insignificante como tapadera ante la falta de significado existencial.

La consecuencia de la dispersión en la persona Staphysagria es que la mente está tan activada que resulta imposible vivir pacíficamente con ella. Por otro lado, en relación a los agravios de los cuales se queja, es consciente, a su vez, de ser injusta, pues sabe que su propia actitud ante los demás lo es. Es decir, cuando percibe que alguien adquiere un protagonismo que considera injusto experimenta el mismo dolor que experimentó cuando tantas veces se ha sentido ignorada. También experimenta dolor y ridículo cuando se da cuenta de su propio anhelo de protagonismo. Es decir, no soporta bien que otros alcancen notoriedad ante los demás, en la medida en que tal hecho le remite a un viejo anhelo de protagonismo no satisfecho; ni tampoco lo acepta ella de si misma cuando se ve protagonizando algo que no merece ser protagonizado. Sin embargo, siendo como es sensible a la ignominia, asocia el protagonismo que otros alcanzan con una capacidad para manipular por parte de ellos. Entonces, pues, podemos percibir un bucle en Staphysagria relacionado con la manipulación, ejercida por activa o por pasiva, o ya sea percibida en los demás, asociada al protagonismo injusto por parte de quien cree que no lo merece. Incluso, ella misma, cuando se siente protagonista sin motivo que le parezca digno, acaba tirando piedras sobre su propio tejado.

La persona Staphysagria piensa que no es nadie ni nada para los demás, y ni tan siquiera para sí misma. Y es por ello que opta por llenar su mente con juegos o distracciones mentales. Estos juegos pueden revestir formas seductoras, pues la sexualidad no es ajena al drama de fondo. Así, pues, la persona Staphysagria puede ser seductora o promiscua, para evadirse de una sensación de inadecuación sexual o como modo de transferir una sensación de abandono sobre los demás. Por ejemplo, puede seducir y luego abandonar como forma de transferir a otros el sufrimiento que lleva dentro. También puede protagonizar escenas de autodestrucción, o incluso tentativas de suicidio, como forma de reclamar y castigar a los demás.

A menudo observamos buena educación e, incluso, una resignación orientada a tapar el sentimiento de injusticia. Incluso puede haber intereses en los ámbitos de la moral, de la ética, de la religión o de la ley, siendo muy sensible cuando las personas no se comportan en la línea de lo que se espera de ellas.

Así, pues, el trabajo con Staphysagria gira en torno a tomarse en serio el enfado, el agravio, a no escudarse en consideraciones morales acerca de su necesidad de protagonismo no satisfecha, pues esta persona ha permitido que lo legal y justo se haya impuesto sobre sus necesidades más elementales. Es decir, este trabajo debe ayudar a conectar con las necesidades que se tienen, sin dejarse a atrapar por juicios acerca de si la persona merece o no ser atendida, comprendida y mimada. O lo que es lo mismo: la persona Staphysagria se exige estar a una altura moral que le permita estar legitimada para poder ser atendida por sus seres queridos. Sin embargo, como la exigencia es mucha, rara vez se encontrará con el derecho a hacerlo. La consecuencia de esta represión es que hay sufrimiento, tensión y posibilidades de expresar sus necesidades de forma exagerada, tiránica transfiriendo a los demás el propio dolor- o a destiempo.

El grado 6 de Leo.

Staphysagria reverbera en el grado 6 de Leo, que se corresponde con una persona que anhela la honorabilidad, que es gentil y franca, pero que siente por dentro las consecuencias de un rechazo muy antiguo que se ejerció sobre ella. Puede haber sido, por ejemplo, por conflictos propios del sistema familiar, en el que cada miembro ha sido encajado según expectativas injustas. En el caso de Staphysagria, la razón del sufrimiento viene dada por haber tapado las carencias de otros a través de un comportamiento ejemplar, el cual no ha sido reconocido o recompensado adecuadamente.

El grado 6 de Leo tiende a somatizar a través del corazón, mediante dolor en el pecho y en la espalda. También puede haber resonancias del sufrimiento en la garganta, por contención de palabras que se quieren decir, o en el riñón, por el miedo a que expresar emociones profundas pueda resultar injusto. Es decir, el trabajo con Staphysagria puede ayudar a trabajar la propia legitimidad, la dignidad, la expresión, procurando desprogramar la tendencia a pensar que ello sólo es posible si hace méritos. Por cierto, esto de los méritos puede llevar a la persona a disfrazar lo elemental de sus necesidades a través de algún credo religioso o código legal con los que sentirse legitimado para ser lo que su ser natural ya es.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Pandemias, vacunas y desastres

Leo con interés el libro sobre Quirón, de mi estimado colega Fernando Ruiz Guarín. Este libro plantea una relación muy sugestiva entre la posición planetaria de Quirón y las pandemias que la humanidad ha sufrido a lo largo del tiempo, documentando todo ello con fechas y mapas astrales respectivos. Y no sólo eso sino que Fernando también nos avisa de que la posición de Quirón es significativa en casos como fallos y accidentes humanos, actos bélicos y desastres naturales. También nos avisa de la importancia de las vacunas, por razones obvias, que también pueden ser consignadas bajo el paraguas quironiano.
Es decir, Quirón nomina simultáneamente al dolor y a la medicina, al problema y a la solución, a la pregunta y a la respuesta.

No cabe duda de la importancia que Quirón tiene de cara a entender y clarificar la vulnerabilidad y fragilidad de la especie humana. También, en la medida en que los seres humanos construyen la historia, podríamos entender que Quirón es el gran significador de las heridas de la historia. No sólo de los humanos, en tanto que actuantes, sino, además, como parte de un colectivo mayor -la naturaleza telúrica de nuestro planeta-. Por lo tanto, el telurismo existente en el planeta también existe en los actos humanos.

Quirón es muy importante para entender la psicología individual. También, siguiendo el hilo de lo indicado anteriormente, es interesante para entender la psicología colectiva (la sociología). Y estirando un poco más, podremos entender el funcionamiento de Quirón relacionándolo con el modo con que se relacionan médicos con pacientes, padres con hijos, educadores con educandos, aseguradores con asegurados, banqueros con clientes, políticos con ciudadanía. Es decir, podríamos escribir un tratado de Quirón para tratar y desarrollar cada uno de estos temas: familia, sanidad, educación, finanzas, seguros y política.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

La llegada

La llegada (The Arrival).

A La Llegada se la cataloga como película de ciencia-ficción. Y es lógico, pues toda ella se desarrolla en un escenario en el que el mayor peso, el más obvio, es precisamente ese, el propio de una historia de ciencia-ficción. Sin embargo, si nos distanciamos de las apariencias, encontraremos que en La Llegada se nos expone cómo funciona el humano ante el miedo, la incertidumbre, la ignorancia, la inseguridad. El factor que pone en evidencia tales emociones es la presencia en la Tierra de un grupo de naves extraterrestres. La presencia de los seres que habitan dichas naves pone al humano frente a frente ante sus incógnitas, sus miedos, su necesidad de racionalizar la incertidumbre. Dicho sea de paso, estos seres tratan de comunicarse con los humanos de una manera muy curiosa: trazando círculos de color que flota en el espacio. La cuestión es si hay alguien entre los humanos que sea capaz de traducir lo que nuestros exoamigos tratan de decirnos.

Antes de seguir, les diré que lo mejor de la película, a parte de la bondad de lo que en ella se expone, es la actriz protagonista, Amy Adams, que representa a una científica con gran intuición y talento. Estos dones son los que luego necesitará para traducir e interpretar el diálogo con los extraños. Gran actuación la suya.

También es La Llegada una historia de afectos. Todo empieza con un episodio íntimo, acaso clave para el desarrollo de la intuición que la protagonista acabará desarrollando, y finalizará con otro, que augura un merecido descanso, después de tanta intensidad vivida.

Y aún más, ¡atención!, una película con mensaje político. Lo vemos a las claras en una conversación entre el personaje que encarna Amy Adams y el mandatario chino. No les contaré más para no condicionar su visión de la película. Sólo diré que lo que más me llevó a aprender de La Llegada son las reflexiones sobre el humano, que ante lo desconocido puede actuar en actitud de combate o de escucha. ¿Es lo desconocido que tengo ante mi una amenaza, o es que viene a avisarme de algo que necesito saber?

La Comuna, de Thomas Vinterberg

La comuna.

De Thomas Vinterberg nos gustó La Celebración, por poner un ejemplo de hace 20 años, o, más recientemente, La Caza. Por lo que veo, a Thomas Vinterberg le interesa poner en claro los repliegues más oscuros de la existencia humana. En concreto, todo lo disfuncional que puedan tener los actos humanos cuando son interferidos por emociones procedentes de antiguas disfuncionalidades (valga la redundancia). Es decir, en el cine de Thomas Vinterberg se plantea lo difícil que resulta intentar que el orden y la racionalidad predominen sobre el emerger de los trapos sucios en la convivencia humana. O lo que es lo mismo, lo que nos plantea es si es posible que con la racionalidad puedan superarse los traumas o experiencias frustrantes del pasado. O sea: ¿podría ser que la aspiración a la dicha racionalidad sea una forma de idealización del comportamiento humano? ¿y no podría ser que esa idealización sea la madre del cordero de todos los actos disfuncionales?

La Comuna narra el empeño de un grupo de personas por convivir juntas. El punto de partida lo protagoniza una pareja divorciada que aún cree que puede revivir su amor por la vía amistosa. Tienen una hija adolescente y viven en una gran casa de la cual no quieren prescindir. Debido a lo cara de mantener que resulta, deciden hacer un llamamiento para que otras personas puedan alojarse en la magnífica vivienda. Y esta es la historia narrada en La Comuna: la de un proceso de aclimatación de esas personas en un hábitat privado. Sin embargo, aunque cada cual es un cosmos en si mismo, el peso de todo gravita en la imposibilidad de llegar a la armonía por la vía fácil. Es decir, sacrificios y renuncias.

Debo decir que La Comuna no añade elementos disruptivos en relación a las películas anteriores de Thomas Vinterberg. Más bien es una vuelta de tuerca en relación al tema de la convivencia entre humanos. En concreto, me interesó de La Comuna el tema del respeto por los propios límites. Es decir, sobre si el nivel de autoconocimiento y el amor por el prójimo son suficientes como para aceptar determinadas circunstancias, el propio aguante ante lo que uno cree que es posible y resulta que es imposible, la presencia de otros (incluyendo aquellos que son percibidos como rivales, con intención o sin ella de serlo) y la tolerancia ante las contrariedades emocionales.


La Comuna le interesará al espectador que no conozca el cine de Thomas Vinterberg, como forma de empezar. También, para quien guste de las buenas actuaciones. A remarcar en este sentido la interpretación de la mujer protagonista, encarnada por una grandiosa Trine Dyrholm. También, y es de justicia nombrarlo, la del hombre, encarnado por el actor fetiche de Vinterberg, Ulrich Thomsen.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Coffea Cruda y el grado 23 de Escorpio

Coffea Cruda y el grado 23 de Escorpio.

Para afrontar el caso de Coffea Cruda nos irá bien entender que la curiosidad y el afán de experimentación forman parte del centro de la existencia humana, y que una represión de este instinto debe derivar necesariamente en una forma de obstrucción mental que puede manifestarse como obsesión. Y la obsesión podría ser tomada como la reacción ante dicha represión. Es decir, la obsesión sería una forma de intentar revertir la represión primeriza de la curiosidad por saber.

Así, pues, el carácter de Coffea Cruda derivado de esta represión se corresponde con la obsesividad y la compulsión. Podríamos entender que se trata de una debilidad o malformación del carácter, que es enmascarada o sepultada con obsesiones diversas; o bien estamos hablando de un problema espiritual que afecta a multitud de facetas de la experiencia vital –de aquí que tomemos como punto de partida la represión de la curiosidad como elemento a partir del cual se construye el carácter obsesivo-compulsivo-.
Podemos ser obsesivo-compulsivos con la comida, con el deporte, con la sexualidad, con las ideas, con el saber, con la salud, con el amor, con el trabajo, con el dinero, con los detalles, con la propia imagen o con el comportamiento de los demás y con el propio. Cabrían aquí otras formas emocionales que actuarían de forma complementaria: el miedo a la impotencia, los celos, la incomunicación, la falta de contacto con el placer primordial, el miedo a ser excluido y, aún más, la necesidad de que la realidad no esconda nada, como si ésta estuviese al servicio de la mente humana. Entonces, pues, podríamos relacionar el carácter obsesivo con el de una persona que no acepta de buen grado la naturaleza de sus impulsos. Es decir, a partir de este punto podemos entender que estas personas se interesan por percibir y comprender aspectos de la conducta humana, justamente aquellos que les cuesta admitir y expresar desde si mismos.

El trabajo de fondo con Coffea Cruda gira en torno al adiestramiento mental. Estamos hablando, pues, de una persona que posee una mente que es más fuerte que su voluntad. O lo que es lo mismo: alguien que vive esclavo de la voracidad escrutadora de su propia mente. Hablamos, pues, de convertir lo que es una tortura martirizante en una habilidad al servicio de un propósito.

La necesidad de escudriñar en los pliegues de la existencia podría convertir a la persona Coffea Cruda en alguien que investiga, que recela de la apariencia de las cosas, que sospecha. El fondo del asunto está en la curiosidad, en una curiosidad primeriza que fue reprimida, pero que, lejos de haber sido eliminada, ha sido amplificada. Entonces, pues, Coffea Cruda es alguien que quiere liberar su mente de la tendencia a sospechar. Si el origen de esta tendencia es la represión de la curiosidad infantil, entonces, pues, el trabajo debe ir dirigido a reconectarse con la infancia. Es posible que haya que llegar hasta las primeras prohibiciones para poder desactivar un sentimiento infantil de separación, verdadero origen de lo compulsivo y de lo obsesivo.

La creatividad de Coffea Cruda está más orientada a la observación y a la crítica más que a la expresión espontánea. Y es posible que un desequilibrio excesivo en este sentido sea la razón de la tendencia obsesiva de la mente, que tiende a fijarse más en los fallos que en la vivencia del placer.

Coffea Cruda no permite que los demás le conozcan. Por eso mismo, procura mostrar una imagen de superficialidad, frialdad, distancia o hermetismo. Coffea Cruda se corresponde con alguien que prefiere mostrarse flemático o emocionalmente indiferente. Sin embargo, estos individuos esconden sus misterios insondables en compartimentos estancos, de tal manera que nadie diría que llevan el infierno en su interior.

La obsesión es un impulso agresivo reprimido e interiorizado. Además de lo indicado anteriormente, es posible que en su niñez la persona haya podido presenciar escenas violentas o dramáticas entre terceros, o desavenencias profundas que fueron silenciadas. Y es entonces que se vuelve susceptible a todo lo que sospecha que se le oculta.

El grado 23 de Escorpio.

La reverberación de Coffea Cruda se manifiesta en el grado 23 de Escorpio. Se refiere a nativos que llevan una vida exterior aparentemente calmada y equilibrada. Sin embargo, su modo de ver la vida es como la de un investigador secreto. La capacidad para escudriñar es insaciable, hasta el punto de crearse preocupaciones que acaban siendo más fuertes que su voluntad.

El problema de la mente está en que no todo es intelectualizable. Es decir, la pulsión por mantener bajo control lo observado lleva a vivir la mente como si fuera un fin en si misma, cuando es sólo un medio. Por tanto, un reto asociado a Coffea Cruda y su relación con el grado 23 de Escorpio es la procura del desarrollo de otros aspectos de la percepción como, por ejemplo, la imaginación, la intuición, la creatividad, el disfrute... o simplemente, dejar que lo que uno pretende saber se manifieste cuando corresponda.

Aún con todo, y para ir cerrando este capítulo, hay que entender que gran parte de las obsesiones son formas excitadas del intelecto y de las emociones. Y habría ir con mucho cuidado, pues la persona que encaja con este rubro es posible que necesite de la excitación que la obsesión le provee. El asunto es cuando la obsesión se convierte en un martirio sobre el cual no hay manera de ejercer control. Estamos hablando, pues, de la excesiva excitabilidad. Por lo tanto, la secretividad, la tortura o el masoquismo, la excitación y la compulsión sexual confluyen en Coffea Cruda.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Paterson. Jim Jarmusch

Paterson.

Atención: película de Jim Jarmusch, poca broma. Es Paterson un homenaje a la poesía. Y no sólo porque ocupe un lugar relevante en el relato. Lo es, también, porque Paterson está narrada poéticamente, con rima. O mejor dicho, porque la rima es la clave, tanto en los hechos narrados como en la elección del actor principal -absolutamente genial Adam Driver-.

Paterson es el nombre de una ciudad. También es el apellido de nuestro protagonista. Un hombre llamado Paterson vive en una ciudad llamada Paterson. Y el actor que lo encarna, Adam Driver, que hace de conductor de autobús. Como ven, rimando hasta en el casting.  Y además, salvando esta causalidad, su actuación es para recordar.

Paterson, además de ser conductor de autobús, está felizmente casado y es poeta. Poca broma, pues, con la poesía. Ella y él junto con su perro, protagonista de un episodio clave en el desarrollo y destino de la historia. La vida de Paterson es rutinaria, apacible y contenida, aunque muy creativa por dentro. Vive y convive, acude a su trabajo como conductor, conversa con su mujer, saca a pasear al perro. Etcétera. Y escribe poesía. Su mujer trata de animarlo a que publique lo que escribe. Sin embargo, Paterson no parece tener mucho interés en ello. La cosa podría quedarse aquí de no ser por el episodio del perro, al que un día se le ocurre devorar el cuaderno en el que Paterson escribe. Este hecho pone a la luz el profundo vínculo que liga a Paterson con sus poemas. A partir de este punto asistimos a una transformación en la expresión del personaje. Aquí es donde se demuestra que una contención tan medida y sutil sólo lo pueden hacer artistas como Adam Driver y Jim Jarmusch.

Le podria poner un pero, y es que el acto del perro me parece una solución tan desproporcionada que la hace poco plausible. Es decir, ¿podría haber optado Jim Jarmusch por otra solución más creíble? Quizá sí. Sin embargo, se puede perdonar. Y la película es tan buena como si la solución del perro hubiera sido otra.


Paterson es de lo mejor, si no lo más, de Jim Jarmusch.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Los Años de la Bestia: 2008-2023

La fuerza de la bestia en el propósito de realización personal y colectiva.

El periodo comprendido entre 2008 y 2023 dejará una huella que será recordada durante el resto del siglo XXI. Son los años de la bestia. Se podría decir que este tiempo es verdaderamente escatológico, puesto que, por un lado, el poder se ejerce con total desvergüenza: y por el otro lado, la venda de las víctimas cae de los ojos. Somos más conscientes del engaño, de la depredación, de la basura, de la negrura, de la codicia, de la piramidalidad del mundo.

Estos años son los de Plutón en Capricornio. Plutón es anti-psicótico, y es complementario de Neptuno, que es justo lo contrario. Y Capricornio es el signo de la élite que gobierna en el mundo. Todo gira en torno a lo que va a hacer la élite con nuestras vidas, pensamos ahora.
Plutón entró en Capricornio en 2008, justo cuando el terremoto financiero estaba iniciándose. Y ahí seguirá hasta el 2023. Durante los primeros 5 años (de 2008 al 2013) afectó a la banca, con todas las consecuencias sobre la población. Durante los 5 años siguientes (del 2013 al 2018) está afectando a la bajada de valor del trabajador, que es un mero objeto que se puede importar o exportar. La desigualdad se agudiza. Durante el periodo que va del 2018 al 2023 asistiremos a la solución, que puede resultar tremendamente indigesta. Es decir, que para aplicar una solución al problema creado hay que provocar otro problema cuyas víctimas van a ser las mismas. El mundo humano es piramidal. Ya nos advirtieron de ello, por ejemplo, los antiguos egipcios.

El ciclo de Plutón es de poco más de unos 245 años. Es lento y pequeño, aunque refleja algo muy poderoso. Representa el afán compulsivo de realización y materalización. El ideal humano representado por Plutón es llegar a materializar el cielo. Sin embargo, el principio plutoniano, que necesita de 245 años para pronunciar una palabra, pone al humano ante sí mismo. Es decir, le dice lo que hay sin apenas discurso, como si se tratara de un espejo mortal que reflejara todo lo que no se quiere ver. Un espejo que no se puede tocar, o una pesadilla de la cual uno no puede despertar entretanto no se haya tomado la conciencia debida. Estamos hablando, pues, de una acción que pone la historia del revés, justamente para que podamos examinar nuestros actos.

Cada tránsito de Plutón por Capricornio ha dejado huellas profundas. Por ejemplo: el primer Papa de la historia coincide con el paso de Plutón por Capricornio. La conversión de Constantino, el emperador romano, también coincide. O la independencia de Estados Unidos. O la reforma protestante. Es decir, una élite surge y desplaza a la élite que estaba ocupando el poder. Hoy en día lo vemos, por ejemplo, en el declive de muchos negocios que han sido el pilar del sistema durante los últimos 245 años. Los hijos toman el lugar de los padres, a menudo cortándoles la cabeza. La ambición es furiosa. El mundo de internet está cortando muchas cabezas.

Y ya que hablamos de ambición, ¿no notan que en este tiempo las personas nos proponemos la propia realización como lo más importante? Es decir, tomamos las actuales circunstancias de tal manera que exigimos que produzcan lo que anhelamos de un modo especialmente intenso. Es ambicioso incluso quien no quiere tener ninguna ambición. No se escapa nadie. Por ejemplo, queremos la transformación del sistema ya. No soportamos bien el paso del tiempo, que es quien pone a cada cual y a cada hecho en su lugar. Queremos y ambicionamos con gran intensidad. En tiempo pasado, las personas iniciábamos un camino que luego era seguido y completado por nuestros hijos. Sin embargo, hoy no confiamos en que el transcurrir del tiempo ayude; más bien, no confiamos o no queremos confiar. Es decir, queremos la transformación ahora mismo y en nosotros mismos; una transformación que sea de nuestra apetencia, por supuesto.

Esta ambición se percibe en los ricos, que quieren ser más ricos. En los pobres, que quieren que se les reconozca su pobreza. En los enfermos, que quieren sanar. En los sanos, que quieren vivir más sanos. En las personas que sufrieron un trauma lejano, y que por obra y gracia de un recuerdo que aparece cíclicamente viven y reviven el drama con una especial intensidad. En las personas que quieren olvidar y no pueden; o en personas que creían vivir en paz con sus recuerdos y resulta que no, que los recuerdos asaltan y violan la falsa paz en la que vivían.

Por ejemplo: justo antes de la entrada de Plutón en Capricornio se promulgó la Ley de Memoria Histórica, que llevó (y lleva) a cabo el reconocimiento de muertos, represaliados y ejecutados en la guerra civil y en la consiguiente posguerra. Podemos imaginarnos que estas personas han podido vivir con una mínima armonía su dolor, hasta que las heridas y los traumas vuelven a reverdecer. La Ley de Memoria Histórica llegó, aunque tarde, y produce que aquellas heridas vuelvan al recuerdo, generando en las personas una ambición: la de vivir en verdadera paz. Sin embargo, debo decirlo, la tarea propuesta por esta ley está incompleta. Quedan 5 años para poder sopesar si su puesta en práctica fue honesta y congruente.

Otro detalle: vemos también en estos años cómo personas que sufrieron abusos (casos de violación o pederastia, en el colegio, en la familia) vuelven a experimentar el recuerdo con una fuerza que sólo puede ser neutralizada con una ambición consistente en superar todo aquello que les hirió.

Ello me lleva a pensar que las personas poco podemos decidir en relación a nuestros traumas, pues ellos siguen una lógica que desafía a toda conveniencia de paz ficticia. Ah, y también deberíamos considerar que también es el colectivo el que influye en lo que cada individuo va a recordar. Pregunte, por ejemplo, a los afectados por la Ley de Memoria Histórica, que se vieron abrumados por recuerdos que acaso estaban callados. O a aquellas personas que experimentaron traumas en sus propias carnes hace muchos años, y que cuando otros casos similares salen a la luz ven que lo que estaba dormido vuelve a despertarse intensamente.

Esta ambición, según lo vemos en el proceso independentista catalán, también la percibimos en determinados hechos históricos que reverdecen y se ponen a la vista de todos, y que ponen de manifiesto que el olvido no es posible, que para transformar hay que volver a experimentar lo que se anhela sea superado.

¡¡ Y todavía queda trecho hasta llegar al 2023 !!

sábado, 12 de noviembre de 2016

1659: Tratado de los Pirineos

En 1659 se firmaba el Tratado de los Pirineos. Tal evento supuso el fin de la Guerra de los 30 años, un conflicto internacional que se convirtió en la primera guerra mundializada. Una de las consecuencias está recogida en la Paz de Westfalia. La otra, en el llamado Tratado de los Pirineos, el cual supuso la amputación de Catalunya: la actual más la que quedó en manos de Francia tras la amputación. Así, pues, podríamos considerar esta fecha como el de la configuración de sus actuales límites geográficos. Tema importante, pues.

Basándome en que un acontecimiento como este genera una huella profunda en la colectividad, me dispongo a observar la carta astrológica correspondiente, puesto que en ella podemos ver la evolución posterior a través de los sucesivos tránsitos planetarios. Antes de ponerme a escribir sobre ello, les recordaré que en este blog he dejado escrito anotaciones que pueden tomarse como un complemento del presente artículo. Por ejemplo, las que hacen referencia al Decreto de Nueva Planta (16 de enero de 1716). Se pueden leer en este enlace:

Vemos en este gráfico que hay un par de acumulaciones planetarias: en Escorpio y en Capricornio. Ambos signos indican que hay una disconformidad y una resistencia a aceptar los hechos (Escorpio) y que tales hechos derivarán en enfrentamientos periódicos con las élites dominantes de cada momento (Capricornio). 
En relación a lo que encontramos en Capricornio, vemos la conjunción entre Quirón y Neptuno, que auguraba una herida espiritual incurable. Como nota curiosa, también se produjo esta misma conjunción en el inicio del actual proceso independentista, justo cuando el gobierno de Madrid emite su recurso contra el Estatut. Ha habido otros momentos interesantes coincidentes con esta misma conjunción. Por ejemplo, en 1879, año en el que se publicó el Diari Catalá, y que vino a coincidir con el gobierno liberal surgido de las elecciones de ese mismo año. La siguiente conjunción acaeció en 1945, el año de finalización de la segunda Guerra Mundial. En España, por consiguiente, estábamos en la posguerra civil y en la represión franquista. La siguiente, en el 2010, que, como he indicado, coincide con el inicio del proceso soberanista.

Sin embargo, lo que me llamó la atención en primera instancia fue la posición de Urano en el mapa correspondiente al Tratado de los Pirineos. Urano está en el grado 22 de Capricornio. Observando tránsitos posteriores, vemos que este grado fue transitado por primera vez desde 1659 por Plutón (un planeta muy conspirativo) en 1773, que coincidió con la llamada "revolta de les quintes". Se trataba de la primera vez que un sector de la población se alzaba en contra de las directrices que venían del gobierno. También hubo revueltas en 1845 y en 1870.

Ya en tiempo presente, vemos que Plutón se está acercando al grado 22 de Capricornio, cosa que no había ocurrido desde el mencionado 1773. Por lo tanto, pues, nos acercamos a otro momento histórico. La fecha de tal tránsito va a ser en el 2019, lo cual viene a confirmar que tal año va a ser el más determinante. Aunque, como ya comenté en otros escritos, a partir de diciembre de 2016 empezarán a activarse las circunstancias que harán posible que el 2019 llegue a ser lo que les acabo de comentar: de órdago intenso. Es decir, lo que hemos vivido hasta ahora es poca cosa si lo comparamos con lo que se avecina.

Mientras tanto, y como las cosas no suceden de un día para otro, les invito a que lean otros textos que también son complementarios, junto con el que les he sugerido más arriba. Para poderlos leer, acérquense, si así gustan, a estos enlaces:
Catalunya y el ciclo de 14 años.

Postscriptum:
Otro detalle interesante a tener en cuenta son los tránsitos de Plutón sobre el grado opuesto, el 22 de Cáncer. Vemos que cuando transitó por primera vez sobre dicho grado fue entre 1686 y 1688, que coincidió con la "Revolta dels Gorretes" y con una plaga de langosta especialmente mortífera.
La siguiente vez que Plutón transitó por este grado fue en 1931, el mismo año en el que Francesc Maciá proclamó la República Catalana.
Por tanto, pues, podríamos relacionar todos los hechos mencionados más arriba y vislumbrar una respuesta por parte de los catalanes en el 2019 en relación al proceso independentista.