domingo, 28 de mayo de 2017

PP o la Procrastinación Política


En los círculos astrológicos mucho se ha hablado de la relación entre la cuadratura formada por Urano y Plutón y la crisis financiera y política surgida de unos años a esta parte. Sin embargo, se ha hablado poco de la actual cuadratura entre Saturno y Quirón, todo un hueso duro de roer, y más aún tratando de interpretarla en el ámbito de la astrología mundana.

Quirón, entre otras cosas, tiene que ver con los políticos. O más precisamente, con una tipología de políticos surgida a partir de los años 60. En un artículo publicado en este blog indiqué que el liderazgo político lleva muerto desde esa década. Lo tienen aquí: La decapitación del líder.
Saturno tiene que ver con lo crónico, con lo que deja huella, con lo que se hace notar, con los límites y los inconvenientes, con la estructura social y con todo aquello que le da forma.

El aspecto más frecuente entre políticos es el que vincula a Saturno y a Quirón. Por tanto, pues, una cuadratura como la actual está señalando directamente a los políticos (en el ámbito de la astrología mundana). Esta cuadratura está asociada a un no poder, o la impotencia, especialmente cuando al político se le acusa de ineficiente, mientras éste trata de proyectar una imagen de credibilidad, poder y de utilidad para el ciudadano. Ante situaciones en las que la falta de liderazgo se hace obvia, los políticos tratan de mostrar una imagen que no concuerda y que acaba resultando patética. 
Con una cuadratura entre Saturno y Quirón, vemos que a los políticos se les dispara una fobia que les impide actuar audazmente, y más cuando la situación social es de urgencia. O, si mucho me apuran, si intenta actuar audazmente es más que posible que le intenten cortar la cabeza, tal y como comenté en ese artículo sobre la decapitación. 
El político tiene atadas las manos. Ello pone en evidencia que cuanta más necesaria es la acción política, más menguadas son las capacidades de los políticos. De hecho, el aspecto entre Saturno y Quirón es el de los grandes procrastinadores.

Esta cuadratura forma parte del ciclo iniciado en 1966, que es cuando se produjo la conjunción entre Saturno y Quirón. La siguiente conjunción será en el año 2028.
Un acontecimiento que puede ayudarnos a poner luz sobre este aspecto es la publicación en 1966 (el año de la conjunción) del libro de Philip K. Dick "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", en el que se trataba de la robotización, que, por cierto, ahora está muy de actualidad (en coincidencia con la cuadratura). Ello nos ayuda a ver que la velocidad de los acontecimientos desafía la capacidad de los políticos para gestionarlo.

Además, durante estos días tenemos que a esa cuadratura hay que añadirle la posición de Marte, que está formando aspecto fuerte a Quirón y a Saturno. Será un momento para contemplar y aprender de las actitudes de impotencia o inmobilistas que podamos percibir en nuestro entorno. La procrastinación en acción.

jueves, 25 de mayo de 2017

No sé decir adiós

Trata de la historia de un hombre en su decrepitud. Lo vemos ahí con sus hijas. El guión podría parecer simple y previsible, y lo es en cierto modo. Sin embargo, es un texto que es la antesala del oro que luego vemos en pantalla. Ahí está Juan Diego, apoteósico. Y la no menos apoteósica Nathalie Poza.

Me recordó No sé decir adiós a Solas, la película de Benito Zambrano que ha dejado huella perdurable.
Otra joya es el trabajo del director, Lino Escalera, y más siendo su primer largometraje.

La volveré a ver. Y con esto lo digo todo.

lunes, 22 de mayo de 2017

Catalunya en Comú 22/5/2017


Trataré brevemente acerca de la fundación de un partido político y de la importancia de ponerle un nombre u otro. En este caso me referirá al partido apoyado por Ada Colau, la actual alcaldesa de Barcelona. Dicho sea de paso, encuentro en el perfil astrológico de Ada Colau todos los indicios para pensar que será la futura presidenta de la República.

Vamos por partes. El partido del que hablamos tenía puesto un nombre provisional, Un País en Comú. Fue bautizado (aunque sin nombre definitivo) el 8 de abril de 2017. Vemos, por ejemplo, que tiene el Sol en el grado 17 de Aries. Pues bien, a día de hoy -22 de mayo-, esta misma mañana, a eso de las 12 hrs, ha sido escogido como nombre definitivo el de Catalunya en Comú. El otro nombre en liza era En Comú Podem, que no ha prosperado.

Que haya sido hoy el día acordado para ponerle el nombre definitivo tiene su qué: la Luna está transitando a tocar del grado en el que estaba el Sol el día de la primigenia fundación. 

Y otra cosa más: la fuerza del nombre y el destino (de una persona, de un negocio o de un partido político). 
De los dos nombres que había como candidatos a nombrar el nuevo partido, he aquí la gematría respectiva:

Catalunya en Comú: grado 10 de Aries.
En Comú Podem: grado 0 de Piscis.

Resulta curioso que el tránsito lunar de hoy, además de coincidir con el Sol de la organización, aspecte a tocar de conjunción con el nombre que hoy ha sido escogido.

Por otro lado, el nombre que ha decaído, más afín con el sector cercano a Podemos, estaba en resonancia con el 0 de Piscis. Este signo es poco claro ideológicamente. De haber sido escogido este nombre, hubiera aportado la ambigüedad pisciana correspondiente a la organización. En cambio, al haber escogido un nombre que resuena en Aries, y más todavía teniendo ahí el Sol fundacional de origen, ello quiere decir que el nuevo partido va a ser totalmente soberano en sus decisiones y muy proactivo en su forma de actuar.

Bon vent i barca nova !!

Nota: quien desee calcular online la gematria, puede hacerlo a través de la web Astrospica.

viernes, 19 de mayo de 2017

Catalunya 1/10/2017


Llevo tiempo siguiendo y anticipando el ritmo del proceso soberanista en Catalunya. Pues bien, ante la noticia de que el día fijado para el referéndum podría ser el próximo día 1 de octubre, he izado la carta del momento de apertura de los colegios electorales. Luego les comento al respecto.

Lo que he venido diciendo, en pocas palabras: la independencia de Catalunya es posible entre el 2017 y el 2020, con preferencia por cuanto más cerca esté del 2020. Lo que quiero decir con ello es que lo que ocurra fuera de estas fechas resultaría desfavorable. Por lo tanto, podemos decir que a partir del día 1 de octubre, con independencia del resultado concreto del referéndum, entraremos en lo que será verdaderamente el proceso hacia la independencia de Catalunya. Lo que llevamos vivido hasta ahora es en realidad un pre-proceso. 

También vengo diciendo que el grado 21 de Libra contiene un designio que está muy relacionado con el destino de Catalunya. La palabra "Catalunya" tiene su gematría, que se corresponde justamente con ese grado. Podemos deducir que cuando un planeta transite por ese grado actuará como ayuda. Como, por ejemplo, el actual tránsito de Júpiter, que entre movimientos directos y retrógrado tocará ese grado por tercera vez y última el 26 de agosto (¡¡ atención a esta fecha !!). Por eso es tan importante lo que acontezca este año.

En relación a la carta correspondiente al 1 de octubre, vemos que nos ofrece como ascendente del momento de apertura de los colegios electorales el mencionado grado 21 de Libra. ¡¡ Cuando lo vi me tuve que pellizcar !!
Además, Júpiter está en casa 1, que es la casa que representa los intereses de la institución convocante (la Generalitat de Catalunya). El veredicto a secas que se puede deducir es que el transcurso de la jornada, incluyendo el resultado, es favorable para los convocantes. Habrá, sin embargo, quien piense que si este referéndum no se celebra sin haberlo pactado con el Estado español, de poco puede servir a efectos legales, lo cual puede ser cierto. Sin embargo, vivimos en un momento excepcional en la historia de Catalunya, de España y de Europa (y del mundo entero). Con ello quiero decir que vamos a presenciar muchas sorpresas, especialmente en lo referido a soluciones. Por otro lado, la consulta celebrada en el 9N generó un efecto que no será el mismo que el que vaya a traer el referéndum del 1 de octubre. Antes de octubre, no obstante, vamos a ir asistiendo a un desfile de contingencias que darán lugar a que lo que ocurra el 1 de octubre sea muy distinto de lo que ocurrió en el 9N.

El periodo que abarca desde el 24 de junio hasta el 18 de julio va a ser de una gran tensión. Dicho sea de paso, cada vez que Marte transita por signos cardinales, como es el caso, el proceso experimenta un cambio en el modo con el que se percibe el horizonte y, por tanto, la relación con lo adverso y con lo favorable. Es decir: habiendo pasado este periodo de tiempo, a partir del 18 de julio -y aún más, el 26 de agosto (¡¡ atención a esta fecha !!) -, veremos como se ponen encima de la mesa nuevos recursos, informaciones o actitudes que darán lugar a que el 1 de octubre no sea un calco del 9N y pueda dar lugar a una nueva era.

lunes, 15 de mayo de 2017

El porvenir de una entelequia

Cuando el Imperio inglés dio por finalizada su etapa colonial inventó, mediante astuta lectura de los hechos pasados, presentes y futuros, la Commonwealth, que ha resultado ser la perpetuación de aquel espíritu dominante, eso sí, adaptada a los tiempos que fueron viniendo. Muy diferente, pues, de lo acontecido en los estertores del Imperio español, en 1898. Pocos años más tarde, Unamuno, allá por 1909, nombra la Hispanidad -concepto desarrollado posteriormente por Ramiro de Maeztu-, que es como la Commonwealth pero en vacío. Es decir, el Imperio inglés aún existe (bajo otra forma), mientras que el Imperio español, definitivamente no (ni con otra forma, excepto que consideremos a Catalunya como colonia).

El Imperio inglés diseñó a su medida la Commonwealth. Y el Imperio español, en cambio, se conformó con elaborar un constructo nostálgico que le sirviera para tapar la decadencia. Y aquí estamos, con esa cosa que sigue y sigue.

Que nadie se engañe, pues España ha ido perdiendo toda la relevancia, tanto de puertas afuera como de puertas adentro. La última tapadera en caer es la que concierne a la relación entre Catalunya y España. Sin embargo, el discurso patriotero sigue y sigue, solo que agazapado tras un lenguaje jurídico que es pura paja. Es decir, se pertrechan en la Constitución los mismos que hace decenios habían tomado las armas y las banderas dispuestos a todo. Los mismos que, para tapar sus vergüenzas, utilizaron el concepto unamuniano.

El otro elemento que quería poner sobre la mesa, para relacionarlo con todo lo anterior, es el modelo económico español. Como es bien sabido, España entró en el capitalismo y en la industrialización en 1959, con el plan de estabilización. Sin embargo, al llegar a los años 80, ya con los gobiernos de Felipe González, el ministro Carlos Solchaga y su equipo diseñaron un futuro para España que la dejaría convertida en un país para el turismo, el jolgorio, el ocio y la diversión. Ello supuso el fin de buena parte de la industria y de la agricultura. El porvenir de la entelequia ha expirado... y nosotros con estos pelos. Ah, y sin referéndum. Es decir, una situación que nunca se explicó a los españoles y, por lo tanto, sin oportunidad para que el pueblo pudiera participar en tan determinante decisión.

Lo curioso es que Franco sí que convocó un referéndum para la independencia de Guinea. Más curioso aún es que se celebrara (o se proclamara) el 12 de octubre de 1968. Qué cosas, ¿no?

¿Se imaginan que durante este 2017 se proclamara otra independencia, pongamos que entre el 11 de septiembre y el 12 de octubre? Yo creo que será entre el 2017 y el 2020, como he venido augurando desde hace tiempo.

Como cierre de este artículo les diré que hay un ciclo de 61 años que afecta a España, además de aquel otro de 39 años, del cual escribí hace tiempo, y que sirvió de punto de arranque para todo lo que he ido escribiendo al respecto.
Pues bien, el ciclo de 61 años me lleva a relacionar el 2020 con 1959. Ya saben, 1959 y aquel plan de estabilización que dejaría a España que no la iba a reconocer ni la madre que la parió. Bueno, esto último es un decir, porque las esencias castellanas no se pierden. Y si tiramos 61 años para atrás, desde 1959, nos vamos a 1837: primera guerra carlista, la puesta en marcha de una constitución liberal y la recientísima desamortización de Mendizabal . Y todo fue un fracaso.
Es decir, 61 años de un evento a otro y a otro (hasta desembocar en el 2020).
El factor común que subyace en estos años (1837, 1959 y 2020 es algo así como: España intenta abrirse al mundo por obligación. O, si prefieren, España se abre al mundo cuando aspira a ser un imperio. Si no aspira a nada, a España le cuesta abrirse.

Otra más: si restamos 61 años a 1837 nos vamos a 1776. En ese año Adam Weishaupt funda la sociedad secreta de los Iluminati. Los Iluminati pueden relacionarse con el Club Bildelberg. El Club Bildelberg fue auspiciado por Estados Unidos para mantener Europa bajo control y a su servicio. Y ahora, con el Brexit, se consumará la intención de Estados Unidos de llevar a la Unión Europea a su deconstrucción. La crisis de Europa, unida a la de España, hará que muchos asuntos locales (el proceso en Catalunya, por ejemplo) se pongan definitivamente encima de la mesa.

La otra guinda, relacionada con 1776, es que Luis XVI hizo una donación que determinó el desarrollo final de la guerra independencia de Estados Unidos. De hecho, fue su gran patrocinador. Otra paradoja, como ven, muy relacionada con esa relación entre Estados Unidos y Europa. O, lo que es lo mismo, entre Francia e Inglaterra.

viernes, 5 de mayo de 2017

Capitalismo y Modelos Cósmicos

Economía, Sociedad y Modelos Cósmicos.

La economía, la sociedad y el capitalismo siguen modelos cósmicos. Por otro lado, el marco mental colectivo lo lleva de fábrica. Es decir, los ciclos cósmicos, el pensamiento humano y los sucesos de todo tipo parecen estar modelados por principios comunes.

Por ejemplo, de unos años a esta parte estamos asistiendo a una revisión crítica del legado de Darwin. El llamado darwinismo social sostiene que el fundamento teórico relativo a la evolución de las especies está el gen del capitalismo. El modelo basado en estar compitiendo unos contra otros es justamente lo que se critica. Los intérpretes críticos de lo indicado por Darwin sostienen que la economía y la política, y las relaciones que se derivan de ellas, están infectadas por el paradigma de la competencia (y no sólo entre especies, sino dentro de cada una de ellas, refiriéndose a la humana). Según dicen, esta teoría serviría como justificación del neoliberalismo. De ello habla Máximo Sandín en este enlace: Desmontando a Darwin.

A parte de ello, tenemos también algunos conceptos relacionados con la física cuántica que se pueden aplicar al modelo surgido con la globalización y su efecto más obvio: la deslocalización y la libre circulación de capitales. Así vemos, por ejemplo, que un mismo dinero puede estar aquí y allá a la vez.

O la Teoría del Caos, según la cual el batir de las alas de una mariposa puede remover el aire hasta generar un tornado. Para la economía de hoy, una quiebra en un banco de un país puede provocar un terremoto financiero global.

Y también podríamos ver que la teoría del Big Bang se percibe en el modelo expansionista que es propio del sistema capitalista. Lo vemos, por ejemplo, en el proceso imparable generado por las sucesivas revoluciones industriales, que partieron de una zona geográfica hasta colonizar todo el planeta.

A la conclusión a la que llego es que no podemos cambiar el mundo sin que haya un cambio en el modelo con el que lo percibimos.