martes, 25 de julio de 2017

¿Filántropo o Misántropo?

Urano: ¿Filántropo o Misántropo?

A Urano se le relaciona con el cambio, la innovación, la revolución, la aceleración. Alrededor de la fecha de su descubrimiento acaecieron fenómenos muy significativos. Por ejemplo, la fundación de Estados Unidos, la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Para que todos estos eventos pudieran prosperar hacía falta un requisito común: la transversalización, entendiendo dicho vocablo como participación de diversos sectores sociales y económicos (con intereses diferentes) en las respectivas empresas. Esto quiere decir que estos eventos no se improvisan ni son obra de un furor del momento. Se puede improvisar una revuelta, pero no una revolución.

Este elemento -participación, transversalización- nos lleva a percibir el significado de Urano en nuestras vidas.
Urano es el progreso, la febril acción humana, lo que no para de moverse y que necesita de nuevos campos de experimentación. Urano es la ciencia, en la medida en que un hallazgo necesita de un mínimo de participación para que resulte en una obra útil. Por tanto, pues, Urano es el filántropo, el que apuesta por el cambio, la innovación, la confianza absoluta de que el hombre es capaz de desarrollar el oro que lleva en su interior.

Sin embargo, como cada principio, que lleva el anti-principio bajo el brazo, Urano también puede representar el misántropo, aquel que no confía en que el humano esté a la altura moral y ética de las ideas que proclama como revolucionarias. El Urano misántropo no confía en la especie, a la que considera mezquina, interesada, tendenciosa y corrupta. También, y por la misma razón, se vuelve paranoico. "El hombre es un lobo para el hombre" sería un lema que reflejaría la misantropía uraniana.

Más allá de la dicotomía entre filantropía y misantropía, Urano está relacionado con el mundo de los negocios, la libre empresa, la creatividad social, el liberalismo y la burguesía.

5 comentarios:

Rafalín de los Bosques dijo...

Yo me siento ahora muy misántropo, apartado del mundo y aún así buscando un nuevo despertar en la cincuentena.

Una vez mas atrapado en las serpientes del caduceo.

Gracias por tus lecturas.
Releyendo a Quirón y Lilith...

Jesús Gabriel Gutiérrez dijo...

si estás misántropo es que hay un filántropo yaciente a la espera de que lo despiertes :-)

Malcolm Wutz dijo...

Lo que está yaciente es un mundo distinto.
Los uranianos nos hallamos ahora expectantes, apartados del mundo viejo y a la espera de que se manifieste lo nuevo. No va a tardar, pero los uranianos somos muy impacientes y de momento, la posición es incómoda. Coincido en esto con Rafalín.

Jesús Gabriel Gutiérrez dijo...

eso es cierto...
el uraniano puede pasar fácilmente de sincrónico a anacrónico, a la que se descuida :-)

Jesús Gabriel Gutiérrez dijo...

en la medida en que el uraniano intuye un mundo que emerge... aunque se vea solo ante la mirada de estupefacción de los demás